dijous, 13 de febrer de 2014

LOS ALUMNOS DE BACHILLERATO HACEN APRENDIZAJE Y SERVICIO


El Col·legi Montserrat ha dedicado desde siempre los cuatro últimos días de curso del primer trimestre a realizar workshops o actividades específicas fuera del currículum habitual que ayudan a su alumnado a crecer y a formarse como personas. Desde hace ya unos años, en el caso de Bachillerato, estos días especiales se han dedicado a hacer Aprendizaje y Servicio, mediante el cual los alumnos han desarrollado su capacidad de entrega a los demás.

Este curso, durante los días 17, 18 y 19, se propuso a los alumnos colaborar y hacer voluntariado en distintas entidades y organizaciones, como la Fundación Nadís, los Comedores Sociales de la madre Teresa de Calcuta y los Comedores Sociales María Reina, la Fundació Projecte Aura, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y el Parque Sanitari Sant Joan de Déu a Sant Boi, la Fundació Banc dels aliments, la Fundació Pere Tarrés, la Fundación Boscana, la Fundación Montealegre y la Societat Protectora d'Animals de Mataró.

Las tareas a realizar durante estos tres días fueron muy variadas, enriquecedoras y productivas. Estos son algunos de los ejemplos.

Alumnos de Bachillerato del Col·legi Montserrat
La Fundació Nadís fue creada el año 2003 y se dedica a la promoción, desarrollo y gestión de servicios, programas y acciones que suponen una mejora de la calidad de vida y atención para personas con graves discapacidades motrices, tengan o no otros trastornos asociados. En este caso, nuestros alumnos participaron en tres clases de entre cinco y diez personas, divididas por edades entre pequeños, medianos y grandes. Ahí ejercieron de profesores juntamente con los profesionales de la Fundació. Cada clase trabajó la comunicación con un sistema diferente de acuerdo con las posibilidades de cada edad: algunos se comunicaron a través de pictogramas, otros con sonidos y también con palabras. De esta manera, los alumnos ayudaron a estas personas a realizar cosas que habitualmente no hacen en casa. Aparte, jugaron con ellos, les dieron de comer y un buen rato de compañía.

Los alumnos que asistieron a los Comedores sociales de la madre Teresa de Calcuta se desplazaron hasta el barrio del Raval y los que fueron a los de María Reina llegaron hasta Esplugues. Tanto en los comedores de la madre Teresa (atendidos por las religiosas Misioneras de la Caridad en la Parroquia de San Agustín) como los de María Reina proporcionan cada día un comida a personas necesitadas. En estos comedores, un grupo de chicos y chicas de Bachillerato colaboró preparando mesas para comer. Cada uno tenía una mesa asignada y repartía la comida a los asistentes en dos turnos de mañana. Después, ayudaron a limpiar. También uno de los días, en los comedores de la madre Teresa, se organizaron mochilas como regalo de Navidad con material de primera necesidad y cosas básicas para la gente más necesitada.

Otro de los puntos de colaboración fue la Fundació Projecte Aura, que es una entidad sin ánimo de lucro que desde el año 1989 tiene por objetivo ayudar a incrementar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual mediante la inclusión social y laboral, siguiendo la metodología del
«trabajo con soporte». Y esto es lo que hicieron nuestros alumnos: ayudar a personas con síndrome de Down. Uno de los proyectos de la Fundació es el programa de vida en soporte, que ayuda a estas personas a independizarse y a vivir solas de la forma más autónoma posible. Los alumnos se desplazaron a las casas y pisos donde viven los que siguen este programa y los ayudaron a hacer la comida, a ir de compras y a realizar diferentes tareas del día a día.

Con el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona se hicieron varias colaboraciones. Por un lado, un conjunto de alumnos se fueron al Parc Sanitari de Sant Boi. Allí nuestros alumnos trabajaron con usuarios con discapacidades psíquicas durante dos días, ayudándoles en la preparación de una función teatral para los familiares. Básicamente fue un trabajo de soporte y de acompañamiento. También estuvieron presentes en el reparto de regalos de Navidad. Una experiencia que los mismos participantes calificaron como muy gratificante. Por otro lado, y también en colaboración con el Hospital de Sant Joan de Déu, otro grupo de alumnos se desplazó al centro comercial de Pedralbes Centre. Allí, el Hospital puso un estante para vender una amplia gama de productos hechos por personas que colaboran con la entidad o tienen algún contacto con ella. El objetivo era vender los productos, cuya recaudación iba destinada a distintas áreas del hospital. Otros alumnos continuaron realizando en el mismo hospital Sant Joan de Déu el seguimiento de las actividades de CAS (Creatividad, Acción y Servicio del IB) que ya se trabajan a lo largo del curso.

El Banc dels Aliments también contó con nuestra colaboración. Un grupo de 2º de Bachillerato participó como voluntario en el Gran Recapte d'Aliments organizado por el mismo Banc. Esta fundación tiene como objetivo luchar contra el hambre de los que tenemos más cerca, evitar que los alimentos consumibles pero no comercializables sean destruidos y, finalmente, hacerlos llegar a las personas más necesitadas de nuestro entorno más inmediato. En este caso, básicamente los alumnos fueron a una nave industrial de la Zona Franca y allí montaron cajas pequeñas en las que ponían los alimentos clasificados e hicieron tareas de distribución clasificando los alimentos de las grandes bañeras que llegaban de los supermercados en cajas más pequeñas para poder distribuir.

En el caso de la Fundació Pere Tarrés, un grupo de diez alumnos hizo tareas de organización de juguetes por edad y sexo. Esta fundación, que tiene más de 50 años de existencia, es una organización no lucrativa de acción social y educativa, dedicada a la promoción de la educación en el tiempo libre, el voluntariado, la mejora de la intervención social y el fortalecimiento del tejido asociativo. En este caso, pues, el voluntariado se centró en el ámbito educativo, ya que se trató de escoger cuáles eran los mejores juguetes educativos para las familias con más necesidades. Los alumnos tenían listas con los nombres de los niños y niñas organizados por edades y tenían que distribuir dos regalos por niño.

Los alumnos que colaboraron con la Fundación Boscana trabajaron básicamente con mujeres de distintas edades con discapacidad intelectual. La ‘fundación’ es un centro de educación y formación creada en 1961, y que funciona como complemento para las familias y su objetivo principal es la calidad de vida de los usuarios. Allí, chicos y chicas cantaron villancicos y bailaron con las mujeres, hablaron con ellas, las acompañaron a pasear... Hasta un día se celebró un campeonato de petanca y manualidades. Fue un trabajo principalmente de compañía durante tres días.

Los alumnos que se fueron a la Fundación Montealegre conlaboraron en la campaña de recogida de juguetes organizada por la misma entidad. Cada alumno tenía una hoja con tres familias y las edades de los hijos e hijas. A partir de aquí, se tenían que escoger los regalos para cada niño.

Pero el voluntariado en general no se centró solo en las personas, sino también en los animales, ya que se colaboró con la Societat Protectora d'Animals de Mataró, que es una entidad que trabaja desde el año 1971 con el objetivo de acoger y amparar los animales abandonados en refugios y darles una segunda oportunidad gracias a la adopción. Aquí, los que participaron hicieron dos cosas principalmente: por un lado conseguir ingresos para la protectora vendiendo libros de segunda mano, además de otros productos que tiene la misma protectora; por otro lado, encargarse de la gatera, en la hicieron limpieza y mantenimiento.

Finalmente, también hubo espacio para el voluntariado de carácter medioambiental. Algunos alumnos pudieron hablar con el señor Arnau Pons, profesor de Biología y uno de los expertos que ha estudiado la propagación por el Parque Natural de Collserola de la especie invasora conocida como Ailanthus, una especie de arbusto que vino de otro país en los años 60 del siglo pasado. El objetivo era reducir esta especie nociva para las variedades autóctonas, en los terrenos del Col·legi Montserrat (situado en la misma montaña de Collserola). Com picos y palas, nuestros alumnos realizaron una buena limpieza en tres días.

Destacar también que una alumna de 1º de Bachillerato colaboró con la Fundació Vallparadís de Terrassa haciendo asistencia social con abuelos y abuelas con distintas enfermedades neurodegenerativas, como el párquinson o el alzheimer.

Terminada la experiencia de este año, los alumnos pudieron hacer una buena exposición de todos los voluntariados, en la que mostraron su dedicación y su entusiasmo. Ellos mismos destacaron que fue una experiencia gratificante y que esperan repetirlo el año que viene. Sin duda, fue una muy buena manera de iniciar la celebración de las fiestas de Navidad.

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